La actividad de la empresa conlleva el riesgo de producir daños materiales o personales a terceras personas que deben ser convenientemente asegurados. Cada actividad tiene sus propias peculiaridades que exigen un profundo análisis para poder dar cobertura a sus riesgos inherentes.
La mayor parte de las pólizas existentes en el mercado están diseñadas para cubrir los riesgos genéricos mas habituales. Son de una gran complejidad al existir una gran cantidad de cláusulas que limitan la extensión del seguro por lo que normalmente no se ajustan a las necesidades concretas de la empresa. Se hace necesario un estudio y negociación tanto de coberturas como de cláusulas y exclusiones específicas para evitar quedar descubiertos en muchos casos. Las coberturas mas habituales son:
Explotación Patronal Subsidiaria Unión y mezcla Contaminación
Inmobiliaria Productos Cruzada Trabajos terminados Daños a bienes confiados